Entonces me decidí a coser mi primera muñeca! ¡Una parecida a ella!
En ese entonces no tenía idea de como coser una muñeca; recuerdo que cuando niña me enseñaron a coser, a bordar, hacer tejidos y algunos trucos de costura que en esa época me parecieron un fastidio.
También en mi adolescencia me gustaba diseñar mi propia ropa, hacer mis propios moldes y coser mis diseños siempre ocurrentes. Por lo general eran diseños muy raros a los ojos de los demás, aunque yo los veía como originales. Y muchas veces después de un tiempo se volvían tendencia! Coincidencia o es que uno termina viendo siempre todo aquello en lo que se concentra?. No estoy segura, pero esas experiencias me hicieron creer que era capaz de coser, después de todo que tan mal podría hacerlo! Los principales ingredientes ya lo tenía, confianza en mi ingenio, el amor para hacerlo y conciencia de que iba a necesitar paciencia pero decidida a aprender del proceso.
Me puse manos a la obra a hacer una muñeca parecida a mi sobrina, una que cuando ella la vea se sienta identificada. Así que salí a buscar alguna tienda de manualidades donde pudiera comprar los materiales para coser a su muñeca.
Cerca de donde vivo encontré una pequeña mercería, al menos eso parecía por fuera. Fue realmente raro haberla descubierto considerando que ya había pasado por esa misma calle tantas veces y nunca antes me había percatado de esa tienda.
Al entrar al lugar, encontré a una dama encantadora que me ayudó exactamente a encontrar lo que buscaba, me habló de todos los materiales, la tela, el relleno, lana para el pelo, los hilos.
En ese momento me llamó mucho la atención el paquete de tela, pues tenía una imagen de una muñeca Waldorf. Nunca antes había visto una muñeca Waldorf, si es que realmente las hay o si son solo versiones inspiradas en la pedagogía de Rudolf Steiner.
Curiosamente en mi adolescencia había leído varios libros de Steiner pero enfocados más en la antroposofía y la filosofía. Pero fue una total sorpresa descubrir este tipo de muñecas y me anime a probar los mismos materiales, aunque no estaba segura de poder bordar los ojos.
Me puse a dibujar los moldes, corté la tela y la cosí completamente a mano! Antes de eso busqué información sobre las muñecas Waldorf, también descubrí a tantas talentosas fabricantes de muñecas y me inspiré en toda la información que recabe para encontrar mi propia versión.
Lo primero que hice fue un mapa mental de cómo distribuiría el cuerpo y luego dibuje los moldes y las proporciones. Busqué tutoriales en internet, encontré solo videos muy cortos, que si bien no explicaban el proceso, si que me ayudaron a tener una idea y el resto a mi imaginación; lo encontré arduo pero muy divertido. También descubrí la técnica del needle felting y corrí a comprar las agujas de fieltro para intentar hacer la cabeza. Puedo decir entonces que soy autodidacta y aprendí mucho de mis errores, que dicen que es el mejor maestro 🙂 pero no imaginaba que iba a tener tantos pinchazos de aguja y después de varios intentos haciendo cabezas, por fin me sentí satisfecha y así fue el resultado final de mi primera muñeca.

Aun la encuentro adorable con esos cachetes regordetes! Y este fue el motivo de empezar a amar fabricar muñecas y a querer aprender más.

