

«Zola tiene un problema. Ella no oye tan bien como otros niños. Hoy es el día que ella va al médico, un médico especial, para comprobar su audición de ella. Zola está preocupada porque ha oído hablar de esos niños que no oyen bien. El mayor miedo que ella tiene, es tener que usar un audífono. A ella le preocupa cómo reaccionarán sus amigos si tiene que conseguir un audífono y usarlo para ir a la escuela. ¿Se burlarán de ella? ¿Será intimidada o la aceptarán de ella y seguirán siendo sus amigos? Insegura de lo que le deparará el día, con gran tristeza y frustración, aparta la manta y se levanta de la cama para ir al consultorio del médico.»
«Zola Gets Hearing Aids» by Narita Snead
«Zola Gets Hearing Aids» fue escrito por una autora que ha vivido con pérdida auditiva toda su vida. Impulsada por ayudar a las niñas y niños pequeños de todo el mundo a sentirse incluidos y aceptados, Narita Snead ha salido de las sombras para ser la voz de aquellos que a menudo son ignorados.
Y gracias a ella tuve la oportunidad de crear una muñeca inspirada en la pequeña Zola. Desde el momento que contactó conmigo y me contó de qué se trataba su libro, me sentí muy emocionada, su libro es inspirador para muchos niños que tienen que afrontar situaciones similares y que muchas veces no se sienten representados en la sociedad.

Recrear esta muñeca me inspiran mucho ya que amo hacer muñecas personalizadas, en especial para niños, muñecas que se parezcan a sus niños y que de esa manera se sientan representados con sus muñecas.
La muñeca es una herramienta valiosa para el juego simbólico porque puede representar un ser humano, lo que permite a los niños experimentar y practicar diferentes roles y situaciones sociales. Al interactuar con la muñeca, los niños pueden desarrollar habilidades importantes, como la empatía, la resolución de problemas y la comunicación. Resultando beneficioso para el desarrollo emocional de los niños, ya que les permite expresar sus sentimientos y explorar situaciones emocionales complejas en un entorno seguro y controlado.
Jugando desarrollan habilidades sociales y emocionales, y también pueden ayudarles a sentirse identificados, representados, ayudándolos a normalizar su experiencia y la oportunidad de aprender y explorar su propia identidad. Esto puede ayudarles a sentirse más cómodos y seguros en situaciones sociales y a desarrollar habilidades de comunicación efectivas.
Por ejemplo, los niños pueden practicar cómo consolar a una muñeca triste o expresar su propia tristeza a través de la interacción con la muñeca. Por eso me gusta hacer muñecas parecidas a sus niños, yo las llamo “mini me”, como un pequeño reflejo de su niño interior y que así jugando practiquen a amarse, a nutrirse, a aceptarse con sus diferencias y sentirse únicos, maravillosos y especiales.

